Acabo de leer el articulo escrito por la talentosa periodista Patricia del Rio y lo que puedo decir es:
No Sra. Patricia, usted está equivocada, le explico por qué:
Primero Magaly Solier acusó a una persona de haberse sobado
contra ella en el bus del metropolitano, y llevó su caso hasta un juez. Bueno,
el juez, para juzgar, necesita PRUEBAS no necesariamente un jean manchado de
semen (que no existe) sino OTRO TESTIGO DEL HECHO. La jueza no pide nada del otro
mundo; esto es, que las acusaciones vertidas tengan un respaldo adecuado. No
reconocer eso es negar el ordenamiento de justicia del país.
Segundo, la ley trata de normar y prevenir casos REALES que sucedieron, suceden y sucederán. Los hombres
no podemos mostrar una prueba de embarazo negativo porque no podemos físicamente
parir, sin embargo ya se nos pide una declaratoria de no estar registrado en la
lista de padres morosos que no pasan pensión. Esto es, los hombres también pasan
por supuestos degradantes, y no veo a las mujeres torcer el gesto por ello. Si la
ley es mala debemos modificarla.
Tercero, las relaciones de pareja se solucionan en pareja. Si
a la Srta. Cabrejos no le gustó como la trató una pareja sentimental, pues
debió decírselo a él, y no salir a la vitrina pública a tratar de aparentar ser
una mártir. Seamos realistas y asumamos que la Srta. Cabrejos conoce las
medidas anticonceptivas adecuadas y necesarias para poder tener una vida sexual
sin problemas. En ese sentido, un embarazo no consensuado no es culpa de la
madre, pero tampoco del padre. Acusar a alguien de no hacerse responsable de un
embarazo puede ser válido en la adolescencia, pero entre dos adultos, como que
la acusación no cabe.
Tampoco estoy de acuerdo con las calificaciones a la Srta. Cabrejos por sus
pasado o por su futuro, todos tenemos el derecho de querer trascender de
nuestro entorno con las herramientas que el destino nos ha dado, y nadie tiene
el derecho de juzgar lo que soy ahora por lo que fui antes. Mi más profundo
desprecio a esos defensores de Iván Thays que se fueron encima de la Srta.
Cabrejos tildándola de puta para abajo. Sin embargo exijo el mismo respeto para
el Sr. Thays, ya que la propia Srta. Cabrejos sale a decir barbaridades sobre
su pareja sentimental. Respeto y mesura a ambas personas es lo mínimo que se
puede pedir
Entonces, es cierto que hay abuso a mujeres por parte de
desalmados que merecen toda la sanción de la ley, pero también hay salvaguardas
para evitar que cualquiera persona, sin razones válidas, intente encarcelar a
alguien. Es cierto que algunas disposiciones legales se ven injustas cuando nos
tocan, pero eso no es parte de un entorno machista, sino que responde a casos
reales que se tratan de evitar. Es cierto que hay muchos casos de embarazos no
deseados en donde el padre no se responsabiliza de la descendencia, pero también
es cierto que muchas mujeres usan este mecanismo de victimización para
perjudicar. De todo hay en esta viña del señor.
Es usted una magnifica periodista, pero a veces sus
arrebatos feministas no le dejan ver que somos
nosotros los que debemos adecuarnos
a la realidad y a la ley, y no al revés.
